Archivos de la categoría ‘Chambara / Samurais’

Okatsu emprende un viaje para vengarse del asesino de sus progenitores, un malvado y corrupto mercader. Un maestro espadachín le ayudará en su empeño. Última parte de la saga de «Legends of the Poisonous Seductress».

De nuevo en este film, sigue la estela de la segunda parte, en un casi calco de la misma. Traición, torturas, venganzas, etc. Entretenida pero poco más. Lo más curioso de esta trilogía, es que aunque comparten el nombre de la protagonista (Okatsu) y el padre de la segunda (Makabe); los personajes son diferentes. No tiene nada que ver una película con otra, no siguen una trama temporal. Una saga donde lo más brillante es la primera película.

 

 

 

 

 

 

 

 

Okatsu, la hija de un instructor de katana, deberá vengarse de un magistrado que la viola y asesina a su padre. Junto a la salvaje espadachina Rui llevará a cabo una sangrienta persecución.

En esta segunda parte de Okatsu, pierde casi todo lo de la primera (por desgracia); para convertirse en un chambara en toda regla. Traición, venganza, sangre y katanas por doquier. Pierde en interpretación y gana en acción; pero yo me quedo con la primera.

Película que, en un único plano secuencia, muestra la más famosa batalla del espadachín Miyamoto Musashi, una figura casi legendaria al derrotar él solo a más de 400 enemigos. Esta adaptación de la leyenda ha entrado en el libro Guiness de los récords por incluir un plano secuencia de acción de 77 minutos.

Película que me apetecía mucho ver: primero por ser otra más del famoso samurai Miyamoto Musashi, del cual ya he visto unas cuantas versiones de sus andanzas; por otro lado, me llama muchísimo la atención los films que se ruedan en un plano secuencia, que en esta caso resulta todavía más difícil por ser de acción.

SPOILER (Click aquí para ver)

El film adolece de ciertos abusos que van totalmente en su contra: según va matando enemigos, desaparecen la mayoría de los casos como por arte de magia o no, porque a veces se ve como salen fuera del plano de cámara; por otro, parece que solamente había 20 o 30 actores, que repiten una y otra vez hasta la saciedad el volver a combatir contra él, a pesar de que supuestamente acaban de fallecer hace unos segundos; así como la reiteración de las formas de ataque, ya que utiliza los mismos tipo de ataques a esos “revividos” (los del katanazo en la cabeza, o al que quita la katana cada dos por tres). Todo esto hace que la película sea una especie de “Atrapado en el tiempo”.

Aunque todo va en su contra, también tiene sus cosas buena (muy buenas diría yo): La dificultad en hacer un rodaje de este tipo en una película donde se llena de combates, combates y más combates (bueno en un solo combate de 400 contra uno). El juego de cámara resulta excelente. El actor principal también me ha parecido notable, y es que aguantar así un plano secuencia de más de 1 hora resulta también de gran nota. Película con notas muy positivas y muy negativas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Un samurai ronin solo vive para poder consumar su sed de venganza contra aquellos que le despojaron de cuanto le rodeaba.

Un film de samurais sin luchas de espadas, donde el director nos muestra a un personaje que pasa por un montón de estados. Nos muestra el amor, el engaño, la traición, el desamor, el odio, la ira, la deseperación, la venganza y…, ¿la locura?. Rodada en blanco y negro, toda ella muy oscura; repleta de sombras con buenísimos juegos de cámaras, donde siempre es de noche. También destaca los excelentes papeles del trío protagonista, y en especial del ronin Gengobe (Ketsuo Nakamura). Y sobre todo todo el desenlace de los últimos 30 minutos, donde el film aunque no sea de terror, se convierte en un drama absolutamente terrorífico. Notabilísima

 

 

 

 

 

 

 

 

Denshichiro es un miembro del clan Iwashiro que se presenta en el dojo del maestro Isaka para pedir un duelo que no llega a producirse. Al irse menosprecia a dos de los discípulos de dojo que le persiguen hasta asesinarle. Su clan ahora reclama la muerte del asesino, que es el hijo del maestro Makabe. El anciano recurre al fiel Takuma Kobuse para que se incrimine y salga de la ciudad durante un tiempo, prometiendo limpiar su nombre entre tanto. Los problemas aparecen cuando Makabe muere y su hijo finge no saber nada del asunto.

Otro clásicazo impresionante del cine de samurais en un blanco y negro espectacular. Muchas peleas, traiciones, romances,etc. Tiene de todo; y sobresale todo el desenlace final, tan eterno como genial. Unas interpretaciones más que correctas. Espectacular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Película biográfica de Toyotomi Hideyoshi, daimyō del período Sengoku que unificó Japón. Fue conocido por sus invasiones de Corea y por haber dado numerosos legados culturales, incluyendo la restricción de que sólo miembros de la clase samurái podían portar armas. De origen humilde, Hideyoshi se convirtió en uno de los hombres más importantes de la época, y sus reformas políticas pacificaron efectivamente el país, sentando las bases del shogunato Tokugawa.

Película de 3 horas y media, dividida en 2 partes claramente diferenciadas. En una primera nos presenta a un personaje campesino, humilde de una manera un tanto esperpéntica; donde este personaje casi parece de broma, y donde poco a poco va intentando subir en el escalafón social, a pesar de sus carencias. Esta primera parte me ha parecido un tanto superflua, en ese intento de mezclarnos la historia, lo dramático y eso tono humorístico que creo que no viene a cuento.

Sin embargo, en la segunda mitad; el film pega un cambio a mejor, ya que deja ese tono jocoso para centrarse en todo lo que intenta nuestro protagonista. También nos mete de lleno en todo ese jaleo de clanes de la época, que resultan un tanto líosos. Mucha más dramática e histórica, con una excelente banda sonora; que nos traslada fielmente a esa época. A destacar los personajes de Akechi Mitsuhide y de Hideyoshi.

 

 

 

 

 

 

 

 

Uryu Shinbei denuncia la corrupción que se ha asentado en su clan, pero su denuncia es desestimada y él desterrado. Poco después, su mujer enferma y muere, no sin antes hacerle prometer que regresará a su tierra para ayudar a un viejo amigo, con el que ahora está enfrentado.

Un film de samurais un tanto atípico. Pocos combates, aunque los que hay son de una brillantez exquisita. El film engancha ya desde el inicio, y aunque en algunos momentos haya demasiados diálogos entre los personajes; todo el desenlace final resulta muy notable. A destacar las excelentes escenas con la nieve o la lluvia de fondo, unidos a una banda sonora espectacular (en los inicios de las notas, es casi  idéntica a «The Godfather» (1972). Un notable.

Ambientado en Kioto durante los últimos días del periodo Edo, nos pone en la piel de Tajuro Kiyokawa (Kengo Kora), un samurái del clan Chosu, obligado a abandonar sus dominios debido a la situación tumultuosa del Bakumatsu, marcado por las constantes luchas contra los Shinsengumi. Convertido en un ronin, sin apenas dinero para comer, conoce a Otoyo (Mikako Tabe), la dueña de una taberna.

Un film que mezcla samurais y algo de amor (más bien platónico). Un excelente papel del protagonista haciendo de ronin marginal y atormentado, con una mirada que lo clava durante todo el film. Buenas escenas de luchas. Y sobre todo, de una calidad y belleza visual sobresaliente así como toda su banda sonora. Un notable.

Los barcos del Shogun pasan cargados de oros por la costa de Sabai. Tres años atrás, treinta pescadores con sus mujeres y familias desaparecieron en ese mismo lugar después de haber encontrado el oro de un barco hundido. Nunca se supo que pasó con ellos, así que se solía decir que fueron “llevados por los dioses”. Magobei es un samurai que sabe muy bien lo que sucedió aquel día, por lo que los responsables tratarán de deshacerse de él.

Otra obra maestra del cine de samurais, donde aquí lo que más destaca es la impactante belleza visual durante gran parte de los duelos y las luchas, en un clima nevado y nevando que resulta espectacular. También excelentes todas las coreografías de lucha, así como el notable trabajo de Tatsuya Nakadai con ese rostro impenetrable, donde también destaca Ruriro Asaoka en el papel de Oriha. Y sobre todo toda la escena del duelo final es comparable a la del duelo de Miyamoto con Sasaki en «Samurai III – Duel on Ganryu Island» (1956); inclusa superándola.

 

Okami Izo (Shintarô Katsu) es un asesino profesional al que no le preocupan las razones por las que sus victimas deban morir. Trabaja a las órdenes de Takechi (Tatsuya Nakadai), que lo trata como si fuera su perro. Por su parte, Ryoma (Yûjirô Ishihara) intenta velar por su bien y alejarlo del camino del crimen. En su vida hay también una mujer, Onimo (Mitsuko Baisho), que se convierte en su verdadero refugio.

Una película de samurais donde nuestro protagonista es una samurai bastante peculiar y nada al uso, es más bien, como dice la sinopsis un asesino, cruel y sin ningún tipo de código de honor como suele ser habitual. Buena interpretación de nuestro protagonista, así como de su ¿amante?. Bastantes peleas kataneras, pero muy diferente a esos protocolos habituales en el cine Chambara. Lo que me ha defraudado ha sido el desenlace final, me esperaba algo más del estilo del propio Okami Izo en ese afán destructor. No llega al nivel de otras films de samurais que he visto anteriormente.